BUDAPEST, Hungría – En una carrera llena de emociones y decisiones estratégicas cruciales, Oscar Piastri obtuvo su primera victoria en la Fórmula 1 después de que su compañero de equipo en McLaren, Lando Norris, acatara una orden del equipo para cederle la posición a falta de dos vueltas para el final.
McLaren manejó la estrategia de carrera con precisión, haciendo que Norris liderara gracias a una estrategia de paradas en boxes, pero ante el temor de perder la posición frente a Lewis Hamilton, el equipo pidió a Norris que dejara pasar a Piastri, quien había realizado su parada más tarde.
Lo que siguió fue una batalla mental dentro del equipo, con Norris inicialmente resistiéndose a la orden y su ingeniero de carrera, Will Joseph, instándolo a cumplir con la estrategia acordada. “Sé que harás lo correcto”, le dijo Joseph a Norris durante la tensa fase final de la carrera.
Finalmente, en la vuelta 68 de 70, Norris redujo la velocidad y permitió que Piastri tomara la delantera, asegurando así el doblete para McLaren en un fin de semana donde Max Verstappen y Red Bull enfrentaron dificultades significativas.
Verstappen, involucrado en disputas intensas durante la carrera, discutió frecuentemente con su ingeniero de carrera, Gianpietro Lambiase, sobre incidentes tempranos y decisiones estratégicas que sintió que comprometieron su rendimiento. El piloto neerlandés tuvo un tenso intercambio con Lewis Hamilton, quien intentó superarlo en el último intento por el podio, evitando por poco un contacto mayor que lo relegó a la quinta posición.
El Gran Premio de Hungría dejó un amargo sabor para Verstappen y Red Bull, mientras McLaren celebraba su éxito con Piastri y Norris, aunque el controvertido manejo de la estrategia por parte del equipo promete ser un tema candente en la antesala del Gran Premio de Bélgica la próxima semana.
